Vivienda Passivhaus con piscina climatizada interior

Os presentamos otro de nuestros proyectos  de Vivienda Passivhaus en Villalobón, Palencia.

Se trata de una vivienda Passivhaus de 390m2 construidos totales, con piscina climatizada interior. Está situada en la zona climática D4 (Palencia), que se caracteriza con una gran variación de temperaturas a lo largo del año (desde -10º en invierno hasta los 40º en verano). 

Esto exige estudiar muy bien las estrategias climáticas dado que hay que conjuntar un buen aislamiento térmico para proteger del frio, con una buena orientación, protecciones solares y estrategias de ventilación pasiva en verano para proteger la vivienda del sobrecalentamiento. 

 

 

Estas exigencias se ven más comprometidas al incorporar una piscina climatizada interior de uso anual, porque requiere lograr una temperatura de agua al menos de 26º. Esto exige aumentar la temperatura de la zona de piscina y deshumidificación para lograr una estancia confortable para el disfrute del momento del baño los 365 días. 

En la zona climática donde se ubica la vivienda, con -10ºC en invierno, se ha trabajado mucho la eficiencia energética de la envolvente tanto de la estancia, como del vaso de la piscina, así como la hermeticidad del aire y puente térmicos, además de la orientación de la misma para lograr ganancias solares en invierno. También se ha incorporado un sistema de ventilación mecánica, exigido por ley, al que se le ha dotado de recuperación de calor, para reducir los consumos energéticos de la estancia en invierno. 

La vivienda Passivhaus se sitúa en una parcela en desnivel orientada al Sur. Esto, que a priori puede parecer que el desnivel es una desventaja, es un factor positivo, porque al ubicarla en las cotas altas, mejora su captación solar evitando las sombras arrojadas por los edificios circundantes. 

El diseño “abierto” parte de varias premisas: ocultarse de la vía pública, para garantizar una cierta privacidad, y generar espacios personalizados e independientes en el exterior como el porche cubierto, o la zona de playa-solarium de la piscina. Al oeste, se diseña junto a la cocina una terraza-porche para disfrutar del desayuno estival en el exterior.

 

Vivienda Passivhaus con piscina climatizada interior

 

Vivienda con piscina climatizada interior

 

Vivienda Passivhaus con piscina climatizada interior

Vivienda Passivhaus con piscina climatizada interior

 

Vivienda Passivhaus con piscina climatizada interior

 

Vivienda Passivhaus con piscina

 

Vivienda Passivhaus con piscina climatizada interior

 

Vivienda Passivhaus

 

El programa de necesidades de  la vivienda Passivhaus se ajusta a las exigencias de la familia: salón comedor con doble altura, cocina independiente pero comunicada con la zona de comedor, lavadero, despacho, aseo de cortesía. Suite matrimonial en planta baja con dormitorio doble, vestidor y baño completo con bañera exenta y ducha. En la planta primera se sitúan 3 dormitorios con baño compartido. Además, la vivienda cuenta con trastero, sala técnica y garaje para 4 vehículos.

La imagen exterior busca marcar las diferentes volumetrías, poniendo en valor el volumen de 2 alturas que hace de fachada/muralla de la vivienda y protege del resto de la edificación que se abre hacia el jardín.

Este volumen se marca de forma contundente con un color marrón oscuro casi negro, dado que se ha elegido un revestimiento tradicional típico japonés denominado Shou sugi ban o Yakisugi, es un método tradicional japonés que data del siglo XVIII y literalmente significa madera de cedro (sugi o Cryptomeria japonica) quemada (ban) para prevenir su pudrición y taladrado, por soleamiento, salitre, lluvia y fuego. Los expertos dicen que si se mantiene adecuadamente, la madera quemada puede durar hasta 100 años.

 

Aunque se trata de un revestimiento poco convencional en España, se ha elegido por varias cuestiones: la primera es que no requiere mantenimiento, como ocurre por ejemplo con maderas naturales. Otra razón es que, al pensar en un revestimiento oscuro para contrastar con el revestimiento acrílico blanco del resto del edificio, no podría ser ni piedras por el sistema de anclaje, ni porcelánicos por la absorción de los rayos infrarrojos en verano, lo cual además de generar patologías en la envolvente, produce un sobrecalentamiento que, además de aumentar la demanda de refrigeración, es incompatible con el estándar Passivhaus.

En cuanto a las instalaciones de la vivienda Passivhaus, destacar que sólo se incorporará suelo radiante en la zona de la piscina por la exigencia de temperatura que requiere para un óptimo confort/eficiencia. La instalación de ventilación mecánica de doble flujo con recuperación además de ser imprescindible para poder certificar la vivienda como “Casa Pasiva”, es un elemento importante de cara a optimizar la instalación de climatización.

Se opta por cubierta plana además de por diseño, para incorporar un sistema de paneles fotovoltaicos, que además de reducir el consumo energético, mejorar la calificación energética llegando a la letra A. Esto logra una reducción del IBI anual del inmueble.

En fin, se trata de un diseño único, totalmente integrado en la parcela, situación y realizado “ad hoc” para la familia que lo va a disfrutar

Esperamos que os haya gustado este post Vivienda Passivhaus con piscina climatizada interior. Y si es así, nos encantará que lo compartáis en vuestras redes sociales.

Muchas gracias a todos por seguirnos

Hasta pronto!!

 

Vanesa Ezquerra arquitecta passivhaus

 

 

 

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.