Calidad del aire

El índice de calidad del aire (ICA) es un valor que establecen las autoridades de una zona y que refleja las cantidad de contaminación que existe en el aire en dicha zona.

Cuando hay pocos contaminantes en el aire, se dice que la calidad del mismo es buena, por lo que las personas que lo respiran tendrán buena calidad de vida y su salud no se verá perjudicada.

Por el contrario, si la calidad del aire es mala, las personas que habitualmente conviven en dicha zona, verán afectada su salud: irritaciones oculares, problemas respiratorios, problemas cardíacos.

Cuando los valores indican que la calidad del aire está bajando, muchos países se plantean medidas urgentes y drásticas, como puede ser la prohibición de la circulación de los vehículos más contaminantes, o la limitación de acceso de vehículos a ciertas zonas y/o prohibición de las mismas.

Desde el punto de vista técnico, podemos definir la calidad del aire o también llamada inmisión o valor límite, como la cantidad de contaminante que llega a un receptor, que está más o menos alejado de la fuente emisora.

Normalmente, cuando se habla de “calidad del aire” solemos referirnos a espacios abiertos, pero también es muy importante la calidad del aire en espacios cerrados (por ejemplo, hogares, espacios de trabajo, oficinas) dado que influye en la salud de las personas y por supuesto, también en el rendimiento de los trabajadores.

La contaminación del aire en espacios cerrados genera miles de pérdidas de vidas humanas. Y a la vez, como dependemos demasiado de combustibles sólidos se produce un aumento de la deforestación y se contribuye por lo tanto al cambio climático mundial.

Podemos reducir los niveles de contaminación del aire en lugares cerrados reaccionando de varias formas: Mejorando el medio ambiente habitable y/o modificando el comportamiento de los usuarios. Y a este respecto, queda mucho por hacer…​

Gran parte de la población del mundo padece enfermedades respiratorias asociadas a nuestra forma de vida, al cambio climático… y no podemos permanecer parados, como si esto no fuera con nosotros. Nos lo debemos a nosotros mismos y a las generaciones venideras.